[{"data":1,"prerenderedAt":1113},["ShallowReactive",2],{"stories":3,"main-story":869},[4,317,618],{"id":5,"title":6,"author":7,"banner":8,"bannerSmall":9,"body":10,"code":308,"description":16,"extension":309,"meta":310,"navigation":311,"path":312,"seo":313,"slug":314,"stem":315,"__hash__":316},"stories/stories/01-ser-periodista-en-guatemala.mdc","Ser periodista en Guatemala y vivir para contarla","Jhonny Anona","/img/illustration/ser_periodista-01.svg","/img/illustration/ser_periodista-02.svg",{"type":11,"value":12,"toc":299},"minimal",[13,17,20,26,29,32,35,42,45,48,51,62,65,71,74,77,87,90,99,102,105,114,117,120,123,126,129,132,135,138,144,147,150,153,156,159,162,165,168,171,174,177,180,183,193,199,206,209,212,215,218,221,224,227,233,236,239,242,245,248,251,254,263,266,275,281,284,287,290,293,296],[14,15,16],"p",{},"Dicen que el periodismo exige pasión. Pero en Guatemala también se trata  de sobrevivir a la precariedad laboral, resistir a la violencia y afrontar persecución judicial como castigo por informar. Fuera de la capital hay una carga adicional: la escasa visibilidad.",[14,18,19],{},"Informar con rigor y hacerse escuchar es la doble batalla que se libra desde los márgenes.",[14,21,22],{},[23,24,25],"strong",{},"Por Jhonny Anona",[14,27,28],{},"Hablar de periodismo en Guatemala es hablar de una práctica que se ejerce en campo minado. La violencia no distingue, pero sí golpea con más saña a quienes desafían las estructuras de poder: quienes reportan fuera de la capital, quienes incomodan con sus denuncias, quienes además enfrentan mandatos de género. No hay chaleco antibalas que proteja contra eso.",[14,30,31],{},"Cuando informar se cruza con la precariedad, la criminalización y la desigualdad,  lo que se produce no es sólo agotamiento: es una tensión sorda que se instala en el cuerpo y en la cabeza, que convierte el trabajo en un riesgo y el riesgo en una rutina. No es solo que falte el sueldo a fin de mes, falta el suelo.",[14,33,34],{},"Y lo que está en juego no solo es el bienestar de quienes reportan: es también la posibilidad de que otros, muchas veces más vulnerables, tengan acceso a información que no encontrarán en ningún otro lado.",[36,37,39],"h2",{"id":38},"_2015-el-año-en-que-el-país-quiso-cambiar",[23,40,41],{},"2015, el año en que el país quiso cambiar",[14,43,44],{},"Aquel año las plazas se llenaron. Carteles, consignas, celulares apuntando al escenario donde por fin parecía que era posible exigir cuentas al poder.",[14,46,47],{},"En medio de la indignación ciudadana, periodistas  documentaron las manifestaciones que exigían la renuncia del presidente Otto Pérez Molina tras revelarse la red de corrupción aduanera conocida como “La Línea” gracias a la alianza entre el Ministerio Público (MP), la Feci y la extinta Cicig.",[14,49,50],{},"Aquel año dejó claro que el periodismo es vital para sostener la democracia, pero también mostró el alto costo que pagan quienes lo ejercen.",[14,52,53,54,61],{},"Cuando en 2018 Consuelo Porras asumió la jefatura del Ministerio Público y un año después  Jimmy Morales se negó a renovar el mandato de la Cicig, comenzó la otra historia, la de los retrocesos. Las investigaciones de alto impacto contra la corrupción ",[55,56,60],"a",{"href":57,"rel":58},"https://www.plazapublica.com.gt/justicia/especiales/radiografia-de-la-caida-de-casos-de-corrupcion",[59],"nofollow","se vinieron abajo"," y la persecución contra operadores de justicia, activistas y periodistas se recrudeció.",[14,63,64],{},"El retroceso institucional marcó una línea. La precariedad, las agresiones y un castigo más directo, la criminalización, vinieron juntos. Como si contar lo que ocurriera tuviera un precio y ese precio se cobrara todos los días.",[36,66,68],{"id":67},"precariedad-la-otra-rutina-del-periodista",[23,69,70],{},"Precariedad: la otra rutina del periodista",[14,72,73],{},"Mario Monterroso se crió entre cables y micrófonos, escuchando la voz de su padre en la radio local. Más de dos décadas después sigue reportando desde Suchitepéquez, aunque su cobertura abarca buena parte de la costa sur. Para vivir, además del periodismo, vende. Comercia lo que puede. Informa lo que debe.",[14,75,76],{},"Mirna Alvarado trabaja desde Quetzaltenango. Es freelance para un medio de la capital. En paralelo vende helados artesanales. Porque sí, contar lo que pasa importa, pero también hay que sobrevivir.",[14,78,79,80,86],{},"Ni Mario ni Mirna son la excepción. Son la regla. En Guatemala muchos periodistas no viven del periodismo: apenas sobreviven con él. Lo alternan con trabajos en call centers, ventas, docencia, manejo de redes, reparación de computadoras, fontanería, animación de eventos o trabajo doméstico, según relataron ",[81,82,83],"em",{},[23,84,85],{},"79 periodistas"," a Plaza Pública a través de una encuesta.  La vocación informa, pero no siempre da de comer.",[14,88,89],{},"Mario recuerda  un contrato para una radio de la capital. Le exigieron cubrir todo el suroccidente del país, prohibiéndole publicar en su propia plataforma digital. También le pidieron que vendiera publicidad facturándola él mismo: la misma publicidad con la que financiaba su propio medio. Renunció.",[14,91,92,93,98],{},"Mientras que en la capital algunos tienen contratos o algún respaldo formal, fuera de ella, casi nadie goza de una relación laboral reconocida. Muchos trabajan para medios nacionales mientras sostienen sus propios proyectos informativos, con publicidad local, buscando generar ingresos que, a veces, alcanzan para invitar a otros a sumarse. Es la fotografía más común: ",[81,94,95],{},[23,96,97],{},"65%"," de periodistas encuestados por Plaza Pública no tienen prestaciones laborales.",[14,100,101],{},"Hacer periodismo en estas condiciones es, con frecuencia, un acto de fe. Los pagos llegan tarde o no llegan. Los viajes se pagan del propio bolsillo y si algo sale mal, no hay red que contenga. “Hay colegas que se han caído de la moto cuando van a cubrir algún evento. Carecemos de seguro de vida o médico”, señala Mario.",[14,103,104],{},"La periodista y defensora de derechos humanos, Marielos Monzón señala que la precariedad del periodismo en Guatemala no es casual, sino parte de un modelo que busca debilitar su papel fiscalizador: “Una de las vías más concretas es la asfixia económica a los medios de comunicación”, afirma.",[14,106,107,108,113],{},"Para el ",[81,109,110],{},[23,111,112],{},"62%"," de periodistas consultados por Plaza Pública, la idea de dejar el oficio por razones económicas no es una amenaza lejana: es una posibilidad real.",[14,115,116],{},"En estas condiciones, el cuerpo empieza a pasar factura, no de golpe sino en forma de insomnio, ansiedad, malestar persistente y estrés que no afloja. Se acumula el cansancio, se desgastan los vínculos, se descuida la salud. Y se suma el peso emocional de cubrir temas como violencia o corrupción.",[14,118,119],{},"“Es difícil tener que buscar varios trabajos que permitan un horario flexible para también ejercer el periodismo”, dijo una reportera que prefirió no compartir su nombre. Otra resume: “se sacrifican relaciones y tiempo con la familia”. Un tercero recuerda que, por trabajar como periodista y manejar Uber sin poder dormir, terminó sufriendo accidentes.",[14,121,122],{},"Según la fundación The Self-Investigation, el 60% de quienes trabajan en medios presenta niveles elevados de ansiedad y uno de cada cinco muestra síntomas de depresión. Además, el estrés postraumático y el llamado síndrome del trabajador quemado van en aumento.",[14,124,125],{},"La psicóloga y terapeuta Júlia Torrents, con experiencia en atención a periodistas y otros grupos, dice que los efectos de esta situación se manifiestan en el día a día. “Al estar constantemente pensando que me voy a quedar sin trabajo, que no voy a tener lo que necesito para sobrevivir, mi cuerpo va a registrar que hay peligro y permanecerá activado”, asegura.",[14,127,128],{},"La ansiedad es el síntoma más común, seguida por problemas digestivos, falta de aire y presión en el pecho. Pero no se queda en el cuerpo: también se cuela en la conducta. Pasar horas frente al teléfono o beber en exceso, dice, son parte del mismo mal.",[14,130,131],{},"Informar no solo agota: enferma. Y la precariedad no se queda en lo personal. También erosiona al periodismo: lo vuelve inviable, frágil, incapaz de sostener su tarea más esencial.",[14,133,134],{},"“Hay profesiones que requieren esfuerzo, vocación y motivación”, dice Torrents. Pero advierte que el sacrificio extremo no debería ser parte del oficio. Lidiar con estrés constante, sin cuidados ni apoyo, agrava todo. Por eso insiste en construir redes de apoyo sanas y seguras.",[14,136,137],{},"Porque el desgaste no se limita al cuerpo. También pesa el entorno. También castiga. A veces, contar lo que pasa puede llevarte a un tribunal.",[36,139,141],{"id":140},"el-castigo-por-contar-lo-que-no-conviene",[23,142,143],{},"El castigo por contar lo que no conviene",[14,145,146],{},"Carlos Choc comenzó a cubrir temas culturales y deportivos en El Estor,  Izabal. Cuando la crisis ambiental se agravó, empezó a registrar lo que pasaba.",[14,148,149],{},"En 2017, registró con su cámara la represión violenta contra pescadores que protestaban contra la minera CGN Pronico. Desde entonces su vida cambió: procesos penales, vigilancia, detenciones, firmas periódicas en juzgados.",[14,151,152],{},"“Te vuelves vulnerable, te vuelves enemigo”, dice. “Nunca te imaginas hasta dónde te puede llevar el periodismo”.",[14,154,155],{},"En 2021, el MP emitió una nueva orden de captura en su contra, esta vez por documentar el estado de sitio impuesto por el gobierno en El Estor. Lo acusaron de “instigación a delinquir”.",[14,157,158],{},"Aunque los procesos penales se cerraron por falta de pruebas, el daño estaba hecho. “Queda una descomposición familiar y comunitaria”, señala Choc.",[14,160,161],{},"Su historia no es la única.",[14,163,164],{},"También la periodista Anastasia Mejía Tiriquiz fue criminalizada. En 2020 cubría una protesta en Joyabaj cuando fue detenida. Pasó 36 días en la cárcel, acusada por el MP de sedición, atentado con agravaciones específicas, incendio y robo agravado. Luego obtuvo  arresto domiciliario, y finalmente el caso se cerró por falta de pruebas.",[14,166,167],{},"Pero las secuelas persisten. Por ser mujer y por ser maya k’iche’, dice,  enfrentó además racismo y violencia de género.",[14,169,170],{},"“Yo profundizaba, todo preguntaba, a todo me oponía”, cuenta. Cree que su perfil  como periodista y exconcejala de Joyabaj la puso en la mira del poder local. En particular del alcalde Florencio Carrascoza quien, según relata, arremetió contra ella en múltiples ocasiones. Su detención ocurrió mientras cubría una protesta que terminó con la municipalidad en llamas. Asegura que aquello fue la excusa para silenciarla y que los delitos que le fabricaron fueron una represalia.",[14,172,173],{},"Desde entonces, ha mantenido un perfil bajo. “No es que no vaya a seguir, pero estoy esperando a que bajen un poco las cosas. Sigo estando bajo la lupa”.",[14,175,176],{},"Los casos de Choc y Mejía no son aislados. Son parte de una estrategia silenciosa. No se trata solo de censura, es una forma de desgaste prolongado y de castigo selectivo. Más brutal en los territorios donde el Estado apenas existe, más implacable cuando se trata de periodistas indígenas.",[14,178,179],{},"“Lejos de aminorar la persecución, el hostigamiento en contra de periodistas y medios de comunicación se ha acrecentado”, afirma Marielos Monzón, quien también es fundadora del colectivo No Nos Callarán.",[14,181,182],{},"Como defensa, algunos periodistas optan por el exilio. Plaza Pública recogió los datos de 11 que actualmente están exiliados, pero no son todos. No Nos Callarán reporta que son más de 20, pero que varios han optado por no hacer pública su situación y prefieren tener un bajo perfil.",[184,185],"chart",{"barColor":186,"chart-type":187,"description":188,"filename":189,"footer":190,"title":191,"transform":192},"mint-700","pie-chart","La mayoría de periodistas que han sido criminalizados no ha sufrido privaciones a su libertad. No obstante, uno de cada cuatro sufrió algún tipo de privación de libertad, como detención policial temporal, prisión temporal o prisión preventiva.","/csv/VF-1.csv","Si un periodista sufrió más de un tipo de privación de libertad, será contado más de una vez","Uno de cada cuatro periodistas criminalizados ha sufrido alguna privación de su libertad.","percentage",[36,194,196],{"id":195},"una-bala-o-un-expediente",[23,197,198],{},"Una bala o un expediente",[14,200,201,202,205],{},"Entre 2015 y 2024, el Ministerio Público a través de la Fiscalía de Delitos Contra Periodistas recibió ",[23,203,204],{},"1,404 denuncias presentadas por 1,584 personas agraviadas. En ese período, según la base de datos de Plaza Pública",", 25 periodistas  fueron asesinados. Solo un caso ha sido resuelto.",[14,207,208],{},"Ocho de estos asesinatos ocurrieron en 2016, todos en departamentos fuera de la capital:* Quetzaltenango, Jutiapa, Escuintla, Quiché, Chiquimula, Jalapa y Alta Verapaz. Algunos trabajaban en sus propios medios. Otros, como corresponsales. Uno solo tuvo justicia: Felipe Munguía Jiménez. Su asesino, Raúl Jiménez Cruz, fue condenado a 23 años de prisión.",[14,210,211],{},"Suchitepéquez, donde trabaja Mario Monterroso, es el segundo departamento con más agresiones después de Guatemala: seis asesinatos y 116 ataques contra periodistas en la última década.",[14,213,214],{},"En 2023 Monterroso denunció amenazas de muerte y extorsión. “Reporté a la Dipanda para que le dieran seguimiento”, cuenta, pero hasta hoy su caso no muestra avances. Tampoco obtuvo respuesta de la Asociación de Periodistas de Guatemala (APG), de la que es miembro. Fueron colegas de la capital quienes activaron las alertas e hicieron públicas las amenazas en su contra. En su departamento no hay organización gremial.",[14,216,217],{},"A veces la amenaza no se dice en voz alta. A veces es una llamada. Un diputado molesto que pide tu despido, como en el caso de Mario, o una empresa a quien no le conviene que se publique una investigación.",[14,219,220],{},"Contar historias en otros departamentos es una apuesta de mucho riesgo, sobre todo cuando se habla de funcionarios locales. “ Sus ojos están puestos en uno. Es un blanco fácil por la cercanía, porque lo conocen a uno. Son del perímetro donde uno vive y hasta llegan a conocer a la familia”, señala Mirna.",[14,222,223],{},"Ejercer el periodismo frente a quienes no toleran ser observados incrementa el riesgo. Monzón relata episodios de vigilancia e intimidación: “han llegado a su casa a tocar la puerta hombres armados con gorros pasamontañas y amenazarlos a ellos y a sus hijos”.",[14,225,226],{},"A eso se suman las agresiones constantes en redes sociales, donde resulta casi imposible identificar a los responsables. “Hay muchos intereses en juego. Ya no sabes exactamente de dónde puede venir el ataque”, añade Mirna.",[36,228,230],{"id":229},"justicia-instrumental-el-expediente-como-arma",[23,231,232],{},"Justicia instrumental: el expediente como arma",[14,234,235],{},"La Unidad de Protección a Defensoras y Defensores de Derechos Humanos (Udefegua) ha señalado públicamente el clima hostil en el que ejercen periodistas, operadores de justicia y defensores de derechos humanos en Guatemala.",[14,237,238],{},"Plaza Pública sistematizó dos bases de datos que registran casos de agresiones y criminalización contra periodistas y comunicadores en Guatemala entre 2015 y 2024. Ahí se documentan desde acoso laboral y sexual hasta amenazas, seguimientos y robo de equipo.",[14,240,241],{},"La Fiscalía de Delitos contra Periodistas fue creada en 2019, aunque desde 2011 ya existía una unidad especial encargada de registrar denuncias por ataques a periodistas.",[14,243,244],{},"Los registros muestran un aumento sostenido de la violencia contra la prensa, con un pico importante en 2021, durante el gobierno de Alejandro Giammattei. Aunque las cifras bajaron tras ese periodo, siguen por encima de las de años anteriores. Pese a los discursos de cambio del presidente Bernardo Arévalo, las agresiones continúan.",[14,246,247],{},"En ese contexto, la criminalización se ha consolidado como una estrategia de  castigo. No busca sancionar delitos reales, sino desgastar, intimidar y silenciar con el uso instrumental de leyes y procesos judiciales.",[14,249,250],{},"Las denuncias por supuesta violencia psicológica, las citaciones preventivas, los procesos largos: todo suma al desgaste.",[14,252,253],{},"Cada paso implica perder tiempo entre juzgados, gastar en abogados y asumir que cualquier publicación puede convertirse en una acusación penal.",[14,255,256,257,262],{},"El caso de José Rubén Zamora lo ilustra: al momento de su detención el 29 de julio de 2022, ya  acumulaba decenas de denuncias ante el MP. Solo durante el gobierno de Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti, fue denunciado  ",[55,258,261],{"href":259,"rel":260},"https://www.gatopardo.com/articulos/un-hombre-contra-el-sistema-la-batalla-legal-de-jose-ruben-zamora-en-guatemala",[59],"198"," veces, según recordó en su juicio de 2023.",[14,264,265],{},"No siempre se necesita una bala para silenciar: basta con un expediente penal y un sistema judicial dispuesto a prestarse al juego.",[184,267],{"barColor":268,"chart-type":269,"description":270,"filename":271,"footer":272,"title":273,"transform":274},"federal-blue-200","horizontal-bar-chart","¿En dónde trabajan los periodistas que han sido criminalizados? El Periódico ha sido el medio más afectado, seguido de Siglo XXI, Vox Populi y Prensa Comunitaria.","/csv/VF-2.csv","","El Periódico ha sido el medio más afectado, pero no el único.","label-count",[36,276,278],{"id":277},"y-aun-así-insisten",[23,279,280],{},"Y aun así, insisten",[14,282,283],{},"La palabra “pasión” se repite en las respuestas de quienes siguen informando pese a los riesgos, la precariedad y el desgaste.",[14,285,286],{},"El investigador británico Amin Ash lo llama “economía de la pasión”: ejercer sin garantías, con creatividad y con la firme convicción de que informar importa.",[14,288,289],{},"Hacer periodismo en Guatemala –y especialmente fuera de la capital– implica enfrentar bajos salarios, ausencia de contratos dignos, hostigamientos, amenazas, vigilancia, criminalización e incluso la posibilidad de perder la vida.",[14,291,292],{},"Sin embargo,  en un país donde las medianas y grandes redacciones se concentran en la capital y las coberturas departamentales se reducen, son los medios comunitarios y locales quienes mantienen vivo el derecho a la información.",[14,294,295],{},"“No me imagino haciendo otra cosa que me haga tan feliz”, dice una periodista que respondió a la encuesta. Para otra, es su contribución “para este país tan aporreado por la corrupción y la desigualdad”.",[14,297,298],{},"En Guatemala, ser periodista no es solo un trabajo. Es una forma de resistencia. Y según Monzón: “El periodismo de Guatemala está más vivo que nunca y buen periodismo, porque sino, no nos perseguirían”.",{"title":272,"searchDepth":300,"depth":300,"links":301},2,[302,303,304,305,306,307],{"id":38,"depth":300,"text":41},{"id":67,"depth":300,"text":70},{"id":140,"depth":300,"text":143},{"id":195,"depth":300,"text":198},{"id":229,"depth":300,"text":232},{"id":277,"depth":300,"text":280},"01-ser-periodista-en-guatemala","mdc",{},true,"/stories/01-ser-periodista-en-guatemala",{"title":6,"description":16},"ser-periodista-en-guatemala-y-vivir-para-contarla","stories/01-ser-periodista-en-guatemala","4gvCMx82ITy7Esa-Ndk1Q51X_lxwRPfrN58T1kpljPg",{"id":318,"title":319,"author":7,"banner":320,"bannerSmall":321,"body":322,"code":611,"description":326,"extension":309,"meta":612,"navigation":311,"path":613,"seo":614,"slug":615,"stem":616,"__hash__":617},"stories/stories/02-no-se-nace-mujer-y-periodista.mdc","No se nace mujer y periodista y, en Guatemala, se sobrevive en ese intento","/img/illustration/no_se_nace_mujer-01.svg","/img/illustration/no_se_nace_mujer-02.svg",{"type":11,"value":323,"toc":606},[324,327,330,333,337,340,343,346,349,352,355,360,363,369,372,375,378,381,384,387,390,393,396,399,402,405,408,411,414,417,420,428,434,437,440,443,446,449,452,455,458,461,464,467,470,473,480,483,486,489,492,497,500,506,509,512,515,518,521,524,527,530,533,536,539,542,545,548,553,562,565,568,571,574,577,580,588,591,594,597,600,603],[14,325,326],{},"En Guatemala, informar puede costar caro. Hacer periodismo siendo mujer, indígena o una persona de género y/o sexualidad diversa, es ejercer en desigualdad. No son solo amenazas: son mensajes no solicitados, burlas públicas, campañas de odio.",[14,328,329],{},"Lo que causa estas violencias no es el género como identidad en sí, sino la carga simbólica que se le impone y el sistema de jerarquías que representa.",[14,331,332],{},"Este texto no busca heroínas, pero reúne algunas voces de quienes siguen informando cuando se espera que callen y da cuenta de aquellas violencias específicas que han tenido que sortear.",[14,334,335],{},[23,336,25],{},[14,338,339],{},"Plaza Pública recogió en dos bases de datos lo que muchas veces queda suelto en el aire y documentó que entre 2015 y 2024, al menos 290 denuncias fueron presentadas por 327 mujeres periodistas ante la Fiscalía de Delitos contra Periodistas del Ministerio Público (MP).",[14,341,342],{},"Las acusaciones más frecuentes fueron amenazas, coacción, lesiones, robo/hurto y violencia contra la mujer.",[14,344,345],{},"De esas denuncias, 184  se presentaron en el departamento de Guatemala, un lugar con más medios y mayor visibilidad , concentración poblacional y acceso a canales de denuncia. Pero detrás vienen otros lugares más lejos de la capital, como Alta Verapaz con 18 casos y Totonicapán con 15. Lugares donde ser periodista, mujer e indígena es triple blanco. Donde la violencia existe igual, pero se ve menos.",[14,347,348],{},"En el país, las violencias que enfrentan periodistas mujeres y de otras identidades no se parecen del todo a las que viven sus colegas hombres.  Las cifras verdaderas se escurren porque muchas callan. Por miedo. Por desconfianza. Porque saben —o creen saber— que nadie escuchará.",[14,350,351],{},"Hay otras que tienen forma de castigo, de corrección. Llevan la marca del género, de una discriminación vieja y estructural.",[14,353,354],{},"A veces se ensañan con el cuerpo, la sexualidad, la intimidad. Otras veces son campañas de desprestigio, con el acoso constante en línea, con imágenes sexuales no solicitadas o  con amenazas de violación enviadas como si nada. La violencia digital es, hoy, otra forma de hacerlas callar.",[184,356],{"barColor":268,"chart-type":269,"filename":357,"title":358,"transform":274,"footer":359},"/csv/07-delitos-mujeres-periodistas.csv","Los 15 delitos que afectaron a más mujeres periodistas.","Algunos delitos fueron agrupados, \"Lesiones\" incluye lesiones graves, leves y culposas. Robo y hurto incluye delitos agravados y robo de terminales móviles.",[14,361,362],{},"La Red Rompe el Miedo señala que, en distintas regiones del país, son las mujeres indígenas y periodistas comunitarias quienes sostienen la línea. Las que registran desalojos, conflictos por la tierra y resistencias que se alzan contra empresas mineras. Lo hacen desde medios comunitarios o digitales, desde donde se puede. En territorios remotos, hostiles, donde informar es caminar entre el peligro y el olvido.",[36,364,366],{"id":365},"si-eres-mujer-indígena-el-racismo-pega-más-fuerte",[23,367,368],{},"“Si eres mujer indígena, el racismo pega más fuerte”",[14,370,371],{},"En Totonicapán, hacer periodismo siendo mujer e indígena no es solo difícil: es peligroso. No hacen falta amenazas directas. El silencio se impone suave como una soga: con presiones, con ofertas,  con advertencias.",[14,373,374],{},"Concepción Ajanel, periodista comunitaria maya k’iche’, sabe lo que es caminar esa cuerda floja.“Compran a la persona que hace la noticia o la hacen silenciar”, dice.",[14,376,377],{},"Desde hace años dirige una radio comunitaria. Aprendieron con el tiempo que hay temas que no se tocan. “Aquí no podemos hablar ampliamente de un tema muy delicado. Es muy difícil hacer periodismo en Totonicapán”, explica.",[14,379,380],{},"A esto se suman otras violencias que no dan titulares pero cansan más. El machismo que deambula por todos lados, el racismo que se filtra en cualquier ámbito, la exclusión dentro del propio gremio.",[14,382,383],{},"“Sufrimos discriminación, acoso, exclusión”, enumera. “Hay mucho machismo en el municipio. En las coberturas, en las calles, incluso dentro del gremio”.",[14,385,386],{},"Los micrófonos tienen nombre de hombre. Las mujeres, y sobre todo las mujeres indígenas, son la excepción. Y no siempre son bienvenidas.",[14,388,389],{},"También Amanda Chiquitó lo vivió. Tenía 14 años cuando se sentó por primera vez frente al micrófono. Decía la hora, anunciaba canciones, mandaba saludos. En Sumpango, donde empezó, no había mujeres en la radio. Menos aún, mujeres indígenas.",[14,391,392],{},"Con el tiempo, dejó de presentar música. Empezó a contar historias. Se formó, produjo, reportó. “Entendí que comunicar también podía ser un acto político”, dice.",[14,394,395],{},"Durante años trabajó sin salario. Turnos diarios, responsabilidades completas. Al principio no había paga. Después, 200 quetzales  al mes. Luego 300. Lo que más recibió fueron 400 quetzales, lo justo para el pan y las tortillas.",[14,397,398],{},"Lo demás lo cubría bordando y trabajando en organizaciones.",[14,400,401],{},"“Todo lo que implicaba la producción, el reporteo, la gestión... no se compensaba con lo que recibíamos”, dice.",[14,403,404],{},"17 años como voluntaria.  Pero más que la precariedad, le dolió el desprecio.",[14,406,407],{},"“Nos decían piratas. Como si lo que hacíamos en las radios comunitarias no valiera”, dice y añade: “el racismo venía incluso de otras periodistas. Si eres mujer indígena, el racismo pega más fuerte”.",[14,409,410],{},"A veces temía que el MP allanara la radio. Otras veces, la violencia era más sorda: la mirada que niega, el comentario que excluye, el machismo que no se nombra.",[14,412,413],{},"Pero Amanda siguió.",[14,415,416],{},"Hoy trabaja en un medio que le paga dignamente y donde investiga, escribe y produce podcasts. Pero no olvida todo lo que costó ni lo que sigue costando.",[14,418,419],{},"Las historias de Concepción y Amanda revelan lo que muchas viven. Y si en sus comunidades el periodismo se hace con miedo, en los entornos digitales se hace con el doble. La impunidad, la violencia y la crueldad se combinan para hacerles más difícil su trabajo.",[184,421],{"barColor":422,"chart-type":423,"filename":424,"title":425,"transform":426,"description":272,"footer":427},"federal-blue-500","stacked-bar-chart-horizontal","/csv/article-a.csv","¿Has identificado prácticas machistas o sexistas normalizadas en redacciones o coberturas en terreno?","stacked","Según encuesta realizada por Plaza Pública. Los datos no son representativos del universo de periodistas.",[36,429,431],{"id":430},"agredir-desde-el-teclado-callar-desde-el-poder",[23,432,433],{},"Agredir desde el teclado, callar desde el poder",[14,435,436],{},"En Guatemala, el espacio digital se ha convertido en otro campo de batalla. Un  frente más en el que periodistas, sobre todo mujeres, enfrentan una violencia que no se palpa, pero se ve y se siente.",[14,438,439],{},"En la investigación de Plaza Pública, el 62.5%  del total de agresiones registradas contra mujeres, ocurrieron por vía digital",[14,441,442],{},"Michelle Mendoza lo sabe bien: al menos 28 veces fue agredida por hacer su trabajo. 24 de ellas desde una pantalla. Estas cifras la ubican como una de las periodistas más hostigadas en redes sociales.",[14,444,445],{},"Nada de esto fue al azar. Michelle es periodista independiente. Documentó casos de corrupción, migración, impunidad. Por hacerlo, la convirtieron en blanco. Vinieron los insultos misóginos, las amenazas, los perfiles falsos, ataques coordinados.  Todo apuntando a su condición de mujer.",[14,447,448],{},"Antes de que se viera forzada al exilio, podía moverse con más facilidad. “Siempre sentía un poco de amenaza respecto a ser periodista mujer en Guatemala, por el sexismo y el machismo. Sin embargo, no sentía miedo de represalias”, cuenta.",[14,450,451],{},"Asistía a conferencias, iba a las instituciones, preguntaba de frente a los funcionarios. Pero con la llegada de Jimmy Morales  a la presidencia, todo cambió. Primero, no volvió a entrar a Casa Presidencial. Después vinieron los llamados netcenters, los perfiles anónimos en redes sociales, la primera amenaza de violación. Luego el acoso se hizo presencia.",[14,453,454],{},"“Dejé de salir a la calle”, dice.",[14,456,457],{},"Sus reportes sobre  migración y manifestaciones contra el gobierno tenían efecto inmediato. La seguían. Enviaban coronas fúnebres a casa de su familia, le enviaban mensajes sexuales explícitos. Michelle cuenta que quienes la acosaban presionaron a la empresa donde trabajaba para que ya no le diera seguridad. Incluso crearon un sitio web para atacarla.",[14,459,460],{},"La única salida fue irse.",[14,462,463],{},"“El exilio  es una forma de morir, porque te quitan todo”, dice. Porque se deja todo: el país, las hijas, la comida. “Trataron de quitarme mi voz, pero no pudieron, por eso estoy aquí”.",[14,465,466],{},"Hoy, con asilo político en Estados Unidos, Michelle reparte su tiempo entre hacer periodismo freelance y cocinar. Como tantos otros periodistas exiliados que, sin recursos ni certezas, se reinventan.",[14,468,469],{},"“Cada quien está sobreviviendo. Tenemos que buscar otros oficios”, dice.",[14,471,472],{},"Y deja claro: “No es lo mismo ser periodista que ser periodista mujer, porque van a utilizar tu género para tratar de amedrentarte”.",[14,474,475,476,479],{},"Informar, y ser mujer al hacerlo se ha vuelto más caro. Silvia Trujillo, en su informe ",[81,477,478],{},"Violencia contra las mujeres periodistas",", lo resume así: “quienes agreden, persiguen el silenciamiento, la cancelación del derecho a la libertad de expresión y la censura”.",[14,481,482],{},"Evelyn Blanck, periodista con más de 40 años de oficio y coordinadora de Centro Cívitas reconoce que: “la violencia contra las y los periodistas en Guatemala es histórica. Y este ha sido un país de gobiernos autoritarios, entonces la prensa siempre ha sido reprimida”.",[14,484,485],{},"Esa represión, sin embargo, no se vive igual para todos. La investigación de Plaza Pública se complementó con una encuesta digital. 32 mujeres periodistas respondieron y 17 de ellas afirmaron haber enfrentado mayores problemas por razones de género.",[14,487,488],{},"“No he podido cubrir ciertos temas por miedo a sufrir violencia”, respondió una de ellas. Otra señaló que algunos funcionarios “creen que por ser mujer no somos inteligentes y somos fáciles de manipular o sobornar”. Para muchas otras, el machismo es la amenaza presente en cada entrevista, en cada entorno, pero aún así continúan.",[14,490,491],{},"Blanck insiste en que la violencia contra las periodistas es distinta. “Viene de todos lados. Ese es un problema enorme, pero bastante invisibilizado porque no se denuncia. A ellas se les hace sentir culpa y vergüenza”.",[184,493],{"barColor":422,"chart-type":269,"filename":494,"title":495,"transform":274,"description":496},"/csv/09-delitos-frecuentes.csv","Periodismo en riesgo: así se manifiestan las agresiones","Los delitos contra el honor, como la calumnia y la difamación, encabezan los ataques más frecuentes contra periodistas, seguidos por la violencia física y las amenazas. Esta clasificación se basa en un monitoreo propio que incluye también casos anteriores a 2015.",[14,498,499],{},"La violencia digital ocupa el quinto lugar entre las agresiones contra periodistas en los últimos diez años. Pero cuando las víctimas son mujeres, esta forma de ataque adquiere un matiz más cruel: se dirige a su cuerpo, su vida íntima y su identidad de género, con una saña profundamente misógina.",[36,501,503],{"id":502},"no-encajamos-en-su-molde-el-periodismo-como-oficio-y-como-trinchera",[23,504,505],{},"No encajamos en su molde: el periodismo como oficio y como trinchera",[14,507,508],{},"Ser periodista en Guatemala no es igual para todas las personas. En un oficio moldeado por hombres mestizos, cisgénero y urbanos. Quienes se salen del molde por ser indígenas, por vivir otras identidades, por venir de territorios históricamente marginados, enfrentan otra historia: exclusiones sutiles y violencias abiertas.",[14,510,511],{},"Pilar Salazar y Santiago Xitumul López no solo hacen periodismo, lo disputan. Rompen con lógicas que marginan, resisten relatos impuestos y narran desde cuerpos que siempre estuvieron, aunque nunca encajaron en el guion oficial.",[14,513,514],{},"Pilar empezó en 2018, como corresponsal freelance de la Agencia Presentes. Cubría  derechos humanos de la diversidad sexual, de mujeres y pueblos originarios. Con el tiempo, se asumió públicamente como mujer trans periodista.",[14,516,517],{},"Decir que la experiencia de Pilar ha sido compleja, es poco. Al investigar se topa con un muro pues no hay leyes, no hay datos, no hay protección. El vacío institucional se nota y las redes con sociedad civil llegan a ser clave.",[14,519,520],{},"Por otro lado, el gremio muchas veces no es refugio “Sí, efectivamente hay una sensación de exposición y de violencia. No solo al buscar fuentes, también con colegas que no tienen ninguna sensibilidad”, dice Pilar.",[14,522,523],{},"Ella lo vivió en carne propia: “Fui a Xela hace dos años a dar una capacitación para periodistas. Había 13 y empezaron a irse. Me quedé con cuatro mujeres”.",[14,525,526],{},"Esa exclusión también opera en las redacciones. “Hay compañeras que me dicen: ‘yo propuse esta nota sobre diversidades, pero no me la aceptaron’”, cuenta Pilar, quien también ha visto cómo los medios insisten en  estigmatizar.",[14,528,529],{},"Sobre eso recuerda un titular que decía En dónde van a meter preso al travesti que encontraron robando, y se pregunta: “¿qué análisis o filtro tuvo más que el deseo del clickbait?”.",[14,531,532],{},"Santiago Xitumul López, periodista e investigador maya rab’inaleb’, conoce ese filo. “El cuerpo del periodista no es neutral”, señala. “Nos atraviesan no solo cuestiones de género, obviamente, sino también de clase, de etnia y del espacio en donde nos desenvolvemos”.",[14,534,535],{},"En redacciones donde todo pasa por filtros, sus propuestas eran rechazadas, “Cuando yo proponía temas de género en discursos de candidatos, siempre era: ‘¿Y eso qué? ¿Quién lo va a leer? ’”.",[14,537,538],{},"“Hasta hoy nunca había nombrado eso como censura”, reconoce. Porque hay violencias que se normalizan tanto que cuesta identificarlas.",[14,540,541],{},"Santiago también cuestiona las narrativas que encasillan a pueblos indígenas, mujeres y disidencias únicamente como víctimas. “¿Hasta qué punto el que se nos enmarque como eternas víctimas nos limita también nuestra agencia?”, se pregunta. Defiende formas de contar que reconozcan el dolor pero también la resistencia, la creación colectiva.",[14,543,544],{},"“Las y los periodistas somos trabajadores”, afirma, y deja una provocación abierta al gremio: “¿Cuáles son nuestras demandas específicas? ¿Cuáles son las que de verdad necesitamos?”.",[14,546,547],{},"Pilar responde desde otro flanco: la necesidad de formación, conciencia, alianzas. “Que los mismos jefes de las salas de redacción tengan la iniciativa de empezar a hablar de estos temas”. No se trata de hacer propaganda, dice, sino de narrar desde el respeto: “porque no puede ser que solo salgamos en las noticias cuando nos morimos”.",[14,549,550],{},[23,551,552],{},"Contra el guión que las quiere calladas y en casa",[14,554,555,556,561],{},"El ",[55,557,560],{"href":558,"rel":559},"https://www.plazapublica.com.gt/justicia/informacion/norma-sancir-y-el-precedente-del-derecho-informar",[59],"caso de Norma Sancir",", marcó un antes y un después. La detuvieron en 2014 mientras cubría una manifestación. Diez años después, en 2024, sus cuatro agresores fueron condenados a tres años y nueve meses de prisión.",[14,563,564],{},"Durante el juicio, la defensa intentó desacreditarla. En su lógica, una periodista debía hablar de casa y cocina. No cubrir desalojos ni estar en la calle.",[14,566,567],{},"Jovita Tzul, su abogada, tuvo que explicarlo todo desde cero: qué es periodismo comunitario, qué rol cumplen las mujeres en ese oficio, por qué contar desde un territorio fuera de la capital también es ejercer el derecho a informar.",[14,569,570],{},"La sentencia, aunque tardía, abrió una grieta. “Reconoce el derecho de los periodistas en general, de la ciudadanía a ser informada, la condición de las mujeres como periodistas. Pero un poco más allá, de las mujeres indígenas en el ejercicio del periodismo”, apunta Tzul.",[14,572,573],{},"Pero no alcanza. No existe en Guatemala una política pública de protección para periodistas. Y sin esa garantía todo puede volver a pasar.",[14,575,576],{},"Desde 2022, el número de denuncias presentadas por periodistas en el MP cayó. No porque haya menos violencia. Porque hay menos fe.",[14,578,579],{},"Según datos del MP, cuatro de cada diez denuncias presentadas por periodistas en la última década fueron desestimadas. Solo 2% terminó en una sentencia. El resto se perdió en el papeleo. En el desinterés. En la costumbre de no hacer nada.",[184,581],{"barColor":582,"chart-type":583,"filename":584,"title":585,"transform":192,"description":586,"footer":587},"payneGray-950","tree-map-chart","/csv/05-casos-mp-resueltos.csv","Archivados, desestimados, ignorados: el camino de los casos en el MP","Aunque los periodistas denuncian agresiones, intimidaciones y otras formas de violencia, el Ministerio Público opta mayoritariamente por desestimar o archivar los casos. Esta infografía muestra el destino de esas denuncias.","Datos del Ministerio Público",[14,589,590],{},"“Las y los periodistas no confían en el sistema de justicia y han dejado de acudir a la Fiscalía”, señala el informe de Trujillo. “Para el caso particular de las mujeres periodistas, a la impunidad se suma la desconfianza, por una atención que se sigue brindando sin erradicar el androcentrismo y la misoginia que reproducen”.",[14,592,593],{},"El 3 de mayo pasado, el presidente Bernardo Arévalo anunció la creación de una política de protección a defensores y periodistas. Evelyn Blanck, lo ve como un primer paso hacia la implementación del Programa de Protección a Periodistas, que desde 2012 está detenido.",[14,595,596],{},"“No contamos con la voluntad política ni del Organismo Judicial, ni del Congreso de la República, ni del MP. Entes que deben integrar y participar en cualquier mecanismo de protección”, señala.",[14,598,599],{},"En Guatemala, ser periodista y ser mujer, indígena o persona con un género o una sexualidad diversa no es solo contar la verdad, sino sobrevivir a ella. Informar ocurre en un entorno marcado por la impunidad, abandono institucional y agresiones constantes.",[14,601,602],{},"Cada testimonio recogido en este texto revela que la violencia no es un hecho aislado, sino un mecanismo estructural que busca disciplinar cuerpos y voces que no se ajustan.",[14,604,605],{},"Sin embargo, frente al intento de silenciarlas, ellas persisten. Y sobrevivir se convierte en parte del oficio.",{"title":272,"searchDepth":300,"depth":300,"links":607},[608,609,610],{"id":365,"depth":300,"text":368},{"id":430,"depth":300,"text":433},{"id":502,"depth":300,"text":505},"02-no-se-nace-mujer-y-periodista",{},"/stories/02-no-se-nace-mujer-y-periodista",{"title":319,"description":326},"no-se-nace-mujer-y-periodista-y-en-guatemala-se-sobrevive-en-ese-intento","stories/02-no-se-nace-mujer-y-periodista","DB-vFkF817RDb6xbu74-6lZoXXUPVxHwJNcZcHVlKCY",{"id":619,"title":620,"author":7,"banner":621,"bannerSmall":622,"body":623,"code":861,"description":862,"extension":309,"meta":863,"navigation":311,"path":864,"seo":865,"slug":866,"stem":867,"__hash__":868},"stories/stories/03-manual-urgente-para-periodistas.mdc","Manual urgente para periodistas que no quieren callar","/img/illustration/manual_urgente-01.svg","/img/illustration/manual_urgente-02.svg",{"type":11,"value":624,"toc":856},[625,628,632,635,638,641,644,649,652,655,661,668,675,690,693,700,703,735,738,741,744,747,750,755,758,764,767,770,773,776,779,786,789,792,811,814,817,820,826,829,832,835,844,847,850,853],[14,626,627],{},"No se trata solo de informar. A veces se trata de seguir con vida, de resistir, de publicar a\npesar del miedo. Este es un manual breve y urgente para quienes no tienen garantías, pero\ndeciden contar lo que pasa.",[14,629,630],{},[23,631,25],{},[14,633,634],{},"En Guatemala el periodismo es una profesión de riesgo. Lo ha sido siempre. La larga cadena\nde gobiernos autoritarios y al menos 342 periodistas asesinados, así como 126\ndetenidos-desaparecidos durante el conflicto armado interno, dan cuenta de esta realidad,\nsegún el Grupo de Apoyo Mutuo (GAM).",[14,636,637],{},"Pero los riesgos no terminaron con la Firma de la Paz. Hoy, periodistas comunitarios,\nindependientes y redacciones enteras son blanco de amenazas, campañas de desprestigio,\ncriminalización y vigilancia. En las bases de datos que Plaza Pública elaboró, se reportan 25\nperiodistas asesinados en los últimos diez años en el país.",[14,639,640],{},"El ejercicio del periodismo no implica un riesgo exclusivo de contextos de guerra. La\nmayoría de los asesinatos de periodistas en el mundo ocurren en entornos locales. Según\nReporteros Sin Fronteras y la Unesco, desde 2005 se han registrado más de 750 asesinatos\nvinculados al trabajo periodístico a nivel global. En el 95% de los casos, las víctimas eran\nreporteros locales, y la impunidad supera el 90%. En Guatemala, las agresiones provienen\ncon frecuencia de autoridades locales (municipales), actores políticos, fuerzas de seguridad\no estructuras criminales que consideran amenazante la cobertura de ciertos temas.",[14,642,643],{},"En una encuesta realizada por Plaza Pública, 64 de 79 periodistas respondieron que se\nsienten bajo mayor vigilancia y criminalización por ejercer su trabajo. Como ejemplo,\nmencionan a colegas exiliados, amenazados y procesados judicialmente, así como la poca\naccesibilidad a fuentes oficiales y el acoso en redes sociales.",[184,645],{"barColor":186,"chart-type":187,"filename":646,"footer":647,"title":648,"transform":192},"/csv/article-c.csv","Según encuesta realizada por Plaza Pública. Los resultados se limitan a la población encuestada.","Los periodistas encuestados consideran que la violencia ha aumentado",[14,650,651],{},"Quienes trabajan con contratos en medios afirman que, en algunos casos, reciben\nacompañamiento ante problemas y que se ofrecen capacitaciones para reducir riesgos. Sin\nembargo, esto no ocurre siempre: algunos reportan indiferencia por parte de sus superiores,\no muestras públicas de apoyo pero sanciones internas cuando se enfrentan a situaciones de\nriesgo. Por otro lado, quienes ejercen el periodismo de forma freelance o independiente no\ncuentan con ningún tipo de respaldo institucional.",[14,653,654],{},"Este texto busca ofrecer algunos consejos prácticos que, aunque no garantizan seguridad\nabsoluta, pueden ayudar a reducir esos riesgos.",[36,656,658],{"id":657},"antes-de-salir-la-importancia-de-prepararse-a-fondo",[23,659,660],{},"Antes de salir: la importancia de prepararse a fondo",[14,662,663,664,667],{},"Reportear en Guatemala tiene sus propias aristas. Lo sabe Ana Carolina Alpírez, periodista\ny directora de Ojoconmipisto, medio que fiscaliza municipalidades y trabaja con reporteros\nlocales. Para Alpírez, todo comienza con lo básico: hacer un ",[23,665,666],{},"análisis de riesgo"," consciente.\n“Identificar cuáles son los riesgos y cuáles pueden ser los puntos sensibles. Si pasa algo, tu\nequipo debe saber qué hacer”, señala.",[14,669,670,671,674],{},"Una ",[23,672,673],{},"buena comunicación"," con la persona editora es fundamental. Debe saber siempre a\ndónde se va, con quién se reúne y a qué hora. Alpírez recomienda que las entrevistas se\nhagan en lugares públicos y que la fuente sepa que alguien más está al tanto del\nencuentro.",[14,676,677,678,681,682,685,686,689],{},"Pocos medios cuentan con protocolos de seguridad. No Ficción es uno que sí los tiene. Su\ncodirector, Oswaldo Hernández, explica que antes de publicar una investigación delicada\nrealizan una ",[23,679,680],{},"evaluación legal",", revisión de riesgos digitales y psicoemocionales, y ",[23,683,684],{},"análisis\ndel contexto",". Si hay indicios de peligro, activan ",[23,687,688],{},"redes de apoyo",", contemplan\nacompañamiento psicológico e incluso la salida del país. Nada se publica sin intentar\nobtener la versión de quienes aparecen en la historia. Nada se deja al azar.",[14,691,692],{},"Hernández recomienda a periodistas que publican por cuenta propia hacerlo con ética y\nrigurosidad, y buscar el apoyo de una editora o editor, además de cuidar la credibilidad\nmediante fuentes confiables y documentos.",[14,694,695,696,699],{},"Ir con identificación es necesario, pero también contar con ",[23,697,698],{},"contactos"," para actuar en caso de\nemergencia. Abogados aliados, defensores de derechos humanos y colectivos creados por\nperiodistas han sido refugio para comunicadores en riesgo.",[14,701,702],{},"Ante la ausencia de protección estatal, estas son algunas organizaciones en el país a las\nque acudir en caso de emergencia:",[704,705,706,714,721,728],"ul",{},[707,708,709],"li",{},[55,710,713],{"href":711,"rel":712},"https://udefegua.org.gt/",[59],"La Unidad de Defensores de Derechos Humanos de Guatemala (Udefegua)",[707,715,716],{},[55,717,720],{"href":718,"rel":719},"https://caldh.org.gt/",[59],"El Centro para la Acción Legal en Derechos Humanos (CALDH)",[707,722,723],{},[55,724,727],{"href":725,"rel":726},"https://redrompeelmiedoguatemala.org/",[59],"La Red Rompe el Miedo Guatemala",[707,729,730],{},[55,731,734],{"href":732,"rel":733},"https://www.facebook.com/NoNosCallaranGT/",[59],"El colectivo No Nos Callarán",[14,736,737],{},"En caso de detención por la Policía Nacional Civil u otras fuerzas, una llamada es clave: al\neditor y poner en altavoz a alguien de confianza “cambia la reacción del otro”, sugiere\nAlpírez.",[14,739,740],{},"Tal como señala el informe Guatemala: Estado contra la prensa y libertad de expresión,\nelaborado por las organizaciones Centro Cívitas, Artículo 19 y Artículo 35, es necesario\ndiferenciar las violencias a las que están expuestos los periodistas según su contexto y\ngénero. Mujeres y periodistas departamentales reciben violencias específicas que deben\natenderse de forma diferenciada. Un ejemplo es el caso de Rolanda de Jesús García,\nperiodista comunitaria y corresponsal de Telesur. En 2018, mientras investigaba la situación\nde las comunidades q’eqchi’ afectadas por megaproyectos en Cahabón, Alta Verapaz, fue\nretenida por trabajadores de la empresa hidroeléctrica Oxec.",[14,742,743],{},"La amenazaron de muerte, y los agresores le advirtieron que si continuaba con su labor\nperiodística, la violarían y luego la arrojarían al río. En 2024 uno de los agresores, Rolando\nChun Tzir fue condenado a cuatro años de prisión conmutables, lo que la periodista\nconsideró una burla. Este tipo de violencia, con componentes de género, sexualidad y\nterritorialidad, da cuenta de los riesgos agravados que enfrentan las mujeres periodistas en\nzonas rurales.",[14,745,746],{},"Las opciones para ellos y ellas se limitan. La mejor defensa ha sido evitar cubrir el municipio\nde pertenencia, sobre todo en comunidades pequeñas, y no tocar casos de narcotráfico y\ncrimen organizado. “No se puede pedir cubrir estos temas si no hay condiciones de\nseguridad”, menciona Alpírez.",[14,748,749],{},"Por eso, tener números telefónicos de organizaciones, planificar la salida y avisar a un contacto de confianza dónde se estará y con quién, no son opciones sino necesidades.\nPara contrarrestar esta censura autoimpuesta, el informe hace un llamado a la organización\ngremial solidaria para desarrollar planes y herramientas que permitan la autogestión de la\nseguridad por parte de los periodistas.",[184,751],{"barColor":752,"chart-type":187,"filename":753,"footer":647,"title":754,"transform":192},"payneGray-700","/csv/article-b.csv","Sí hay mas vigilancia, criminalización y represión contra periodistas",[14,756,757],{},"Varios de quienes respondieron nuestra encuesta notaron que hubo cambios en la forma que toma la violencia.\nCon frecuencia, se mencionó el uso de redes sociales para ejercer la violencia, así como el riesgo de ser\ncriminalizados: es decir, de la instrumentalización de la persecución penal. Los datos dan cierto respaldo a la\nidea de que la violencia se ha tornado digital, aunque no es un aumento lineal.",[36,759,761],{"id":760},"seguridad-digital-cómo-proteger-el-trabajo-y-la-vida-en-línea",[23,762,763],{},"Seguridad digital: cómo proteger el trabajo (y la vida) en línea",[14,765,766],{},"Luis Assardo, periodista y experto en seguridad digital, ha acompañado a decenas de\ncolegas en riesgo alrededor del mundo. Su experiencia en Reporteros Sin Fronteras le ha\ndejado claro que la clave está en anticiparse.",[14,768,769],{},"“Las soluciones no son complejas ni requieren software costoso”, explica. “Lo importante es\nentender qué tipo de riesgo se enfrenta y actuar con anticipación”.",[14,771,772],{},"Un periodista que enfrenta acoso legal y cruza una frontera sin haber protegido\nadecuadamente su información puede verse obligado a entregar contraseñas, incluso\nenfrentando torturas por negarse. Sin embargo, con preparación previa, como resguardar\ndatos en una nube segura y presentar un teléfono “limpio”, puede pasar el control sin poner\nen riesgo a nadie.",[14,774,775],{},"Lo mismo ocurre ante allanamientos, como los que han sufrido medios en Guatemala. “Si en\nese momento alguien piensa cómo proteger la información, ya es demasiado tarde\",\nadvierte Assardo. Recuerda un caso donde computadoras tenían post-its con contraseñas\nvisibles. “Esos descuidos ponen en riesgo no solo la información, sino la vida y la seguridad\nde las fuentes\", enfatiza.",[14,777,778],{},"Para Assardo, la protección digital se sustenta en tres ejes fundamentales:",[14,780,781,782,785],{},"El primero es la identidad digital del periodista. Esto implica tener contraseñas seguras,\núnicas y actualizadas, usar administradores confiables como ",[23,783,784],{},"KeePassXC",", y comprender qué\ndatos revelamos sin darnos cuenta al interactuar en redes, servicios de mensajería o\nformularios.",[14,787,788],{},"El segundo eje son los dispositivos y la información que contienen. No es lo mismo\nenfrentar a un ladrón común que busca robar un celular, que a un fiscal con facultades para\nallanar una redacción. Según el perfil de amenaza, la estrategia varía: desde cifrado fuerte\nhasta eliminar información sensible antes de salir al terreno. También recomienda contar\ncon dos dispositivos para separar lo personal de lo laboral.",[14,790,791],{},"El tercer eje corresponde a las comunicaciones digitales: correos electrónicos, mensajes\ninstantáneos y cualquier intercambio en línea. “Lo ideal es alejarse de plataformas\ncomerciales como Gmail o WhatsApp cuando se maneja información delicada”, señala\nAssardo. El problema no es solo el contenido, sino con quién se comunica uno. Empresas\ncomo Google o Meta no venden directamente la información, pero almacenan patrones de\ncomportamiento y contactos. Si un gobierno autoritario solicita acceso a la cuenta de un\nperiodista, puede obtener registros de sus conexiones, incluso si el periodista no dijo nada\ncomprometedor. “En contextos donde se criminaliza el periodismo, una simple asociación\npuede costarte muy caro\", advierte.",[14,793,794,795,798,799,802,803,806,807,810],{},"Para proteger las comunicaciones, Assardo recomienda sistemas cifrados por defecto como\n",[23,796,797],{},"ProtonMail",", que además ofrece VPN, almacenamiento cifrado y calendario seguro. En\nmensajería, sugiere ",[23,800,801],{},"Signal",", que aunque es similar a WhatsApp, es más difícil de vulnerar.\nTambién menciona herramientas como ",[23,804,805],{},"VeraCrypt"," para cifrar discos duros y ",[23,808,809],{},"CryptPad"," como\nopción segura para almacenar documentos en línea, alternativa a Google Drive.",[14,812,813],{},"Por último, aborda la vigilancia en redes sociales, la más visible pero también la más masiva\ny peligrosa. “Empiezan con un usuario y siguen a otro, armando árboles de conexiones:\nnombres en Twitter, Facebook, perfiles duplicados con otros nombres”, dice. Esta práctica,\nconocida como inteligencia de fuentes abiertas u Open Source Intelligence (OSINT), se\nutiliza tanto para investigar como para vigilar a periodistas.",[14,815,816],{},"Además, existen métodos más sigilosos, como la infección de dispositivos a través de\nmemorias USB o enlaces maliciosos, que permiten acceder a archivos, contactos y correos\npara ataques posteriores. En Guatemala, las filtraciones privadas en cuentas troll suelen ser\nresultado de estas intervenciones. Assardo explica que este modelo de acoso ha\nevolucionado: ya no son solo net centers sino firmas de abogados que operan en tribunales\ny redes simultáneamente, con una estrategia más pulida, intimidante y peligrosa.",[14,818,819],{},"En contextos como el guatemalteco, donde la vigilancia, el hostigamiento y la\ncriminalización del periodismo forman parte de la jornada diaria, la seguridad digital no\npuede tratarse como un detalle técnico o algo opcional. Es una forma concreta de cuidado\ncolectivo. No se trata de acumular herramientas, sino de saber qué información proteger,\ncómo hacerlo y con quién compartirla. Prepararse no elimina los riesgos, pero los vuelve\nmanejables.",[36,821,823],{"id":822},"cuidar-la-cabeza-y-el-cuerpo",[23,824,825],{},"Cuidar la cabeza (y el cuerpo)",[14,827,828],{},"Cuidar la salud mental no es un lujo, es una herramienta esencial para el trabajo\nperiodístico. Antes de salir a una cobertura compleja, Reporteros Sin Fronteras recomienda\nprepararse tanto emocional como físicamente. Esto implica formación, familiarizarse con el\ncontexto, mantenerse en buena forma física, hablar con personas de confianza y tener en\norden la vida personal. Si emocionalmente no se está listo, rechazar la cobertura es válido.\nTambién es importante identificar aliados en el terreno y contar con redes de apoyo que\nbrinden respaldo, en especial si se viaja solo o sin el amparo de un medio.",[14,830,831],{},"Parece una obviedad, pero no lo es: descansar lo suficiente, alimentarse bien, hidratarse y\nmoverse son cuidados básicos que muchos periodistas descuidan durante las coberturas\nexigentes. El Manual de seguridad para periodistas de Reporteros sin Fronteras los señala\ncomo medidas esenciales para que el cuerpo pueda resistir el estrés. El bienestar emocional\ntambién requiere rutinas sencillas para relajarse: escribir, hablar con alguien de confianza o\nsimplemente reír.",[14,833,834],{},"Al regresar, se aconseja tomarse unos días para “descomprimir” antes de retomar la rutina\nhabitual, conectar con personas que han vivido experiencias similares y no temer a pedir\nayuda profesional. “Establece contacto con quienes hayan pasado por situaciones parecidas\ny con quienes puedas charlar o simplemente compartir un rato sin tener que dar\nexplicaciones,” señala el manual.",[14,836,837,838,843],{},"En Guatemala, organizaciones como los Ciclos de Actualización Periodística (CAP), la Red\nCentroamericana de Periodistas y No Nos Callarán ",[55,839,842],{"href":840,"rel":841},"https://tuconsejeria.com/solicitud-de-terapia-periodistas/",[59],"ofrecen ayuda psicológica gratuita"," a\nperiodistas. Desde TuConsejería, la clínica que brinda las terapias, advierten que señales\ncomo pensamientos intrusivos, repetitivos o catastróficos; dificultades en las relaciones\ninterpersonales (enojo, celos, aislamiento); y pérdida de interés o placer, son indicadores\npara buscar apoyo psicológico.",[14,845,846],{},"“No hay una solución única para afrontar el malestar,” dice Júlia Torrents, terapeuta de\nTuConsejería. “Todo depende de la historia, el cuerpo y las creencias de cada persona.” Si\naparece el sentimiento de culpa, es importante recordar que es una respuesta orgánica del\ncuerpo, no una falta de carácter. Torrents recomienda técnicas de mindfulness, caminar\nprestando atención al entorno y reconectar con el presente. “Pero si los síntomas son muy\nintensos, el camino es la terapia profesional\", concluye.",[14,848,849],{},"El ejercicio del periodismo en Guatemala implica enfrentar riesgos constantes. También\nexige preparación y protección. Las herramientas compartidas por periodistas y\nespecialistas ayudan, aunque no garantizan protección total.",[14,851,852],{},"La solidaridad entre periodistas y el acceso a apoyos especializados son fundamentales\npara informar en contextos adversos.",[14,854,855],{},"Seguir adelante con precaución y convicción es la mejor manera de garantizar que la labor\nperiodística siga siendo un derecho y una herramienta de cambio.",{"title":272,"searchDepth":300,"depth":300,"links":857},[858,859,860],{"id":657,"depth":300,"text":660},{"id":760,"depth":300,"text":763},{"id":822,"depth":300,"text":825},"03-manual-urgente-para-periodistas","No se trata solo de informar. A veces se trata de seguir con vida, de resistir, de publicar a\\npesar del miedo. Este es un manual breve y urgente para quienes no tienen garantías, pero\\ndeciden contar lo que pasa.",{},"/stories/03-manual-urgente-para-periodistas",{"title":620,"description":627},"manual-urgente-para-periodistas-que-no-quieren-callar","stories/03-manual-urgente-para-periodistas","fj9dhCxKGasnBQvKgFvbr1VfUzOItNO4QOWz3lXvFSc",{"id":870,"title":871,"body":872,"description":1106,"extension":309,"meta":1107,"navigation":311,"path":1108,"seo":1109,"slug":1110,"stem":1111,"__hash__":1112},"pages/pages/home.mdc","Especial ataque a periodistas",{"type":11,"value":873,"toc":1104},[874,889,912,932,953,973,987,1004,1023,1038,1051,1070,1084,1087],[875,876,877,884],"introduction-section",{},[878,879,880],"template",{"v-slot:title":272},[36,881,883],{"id":882},"persecución-con-rostro-legal","Persecución con rostro legal",[878,885,886],{"v-slot:text":272},[14,887,888],{},"La criminalización ha sido una de las estrategias más sistemáticas para acallar voces incómodas en Guatemala. Este apartado muestra cómo se ha intensificado año con año el uso de procesos judiciales para perseguir a periodistas, las regiones más afectadas, los delitos más instrumentalizados —como el de usurpación o instigación a delinquir— y el impacto de estas acciones en el exilio forzado de comunicadores. Cada dato revela una forma de censura disfrazada de legalidad.",[890,891,893,900,905],"content-section",{"align":892},"center",[878,894,895],{"v-slot:title":272},[896,897,899],"h3",{"id":898},"informar-se-volvió-un-delito-en-los-últimos-años","Informar se volvió un delito en los últimos años",[878,901,902],{"v-slot:text":272},[14,903,904],{},"En la última década, la criminalización de periodistas fue una amenaza latente, pero desde 2021 se intensificó de forma alarmante. A partir de ese año, informar se convirtió en un acto de alto riesgo",[184,906],{"chart-type":907,"filename":908,"title":909,"barColor":910,"description":911},"bar-chart","/csv/01-incidentes-anuales.csv","Incidentes por año","mint-300","Se registró un pico de incidentes durante 2021, y desde entonces se mantuvo elevado, en comparación con el 2020 y años anteriores.",[890,913,914,920,925],{"align":892},[878,915,916],{"v-slot:title":272},[896,917,919],{"id":918},"un-patrón-que-se-extiende","Un patrón que se extiende",[878,921,922],{"v-slot:text":272},[14,923,924],{},"Aunque la capital y algunas zonas con conflictos sociales concentran la mayoría de casos donde periodistas y comunicadores comunitarios han sido criminalizados con denuncias en su contra, el mapa revela algo más preocupante: la persecución contra periodistas no es aislada, se extiende por todo el país.",[184,926],{"chart-type":927,"filename":928,"title":929,"transform":274,"footer":930,"description":931},"map-chart","/csv/02-incidentes-por-departamento.csv","La criminalización se concentra en el departamento de Guatemala","Cada caso corresponde a un periodista criminalizado por un caso específico. Si un periodista fue acusado en dos casos diferentes, será contabilizado dos veces. Se desconoce la ubicación geográfica de cuatro casos.","35 casos ocurrieron en el departamento de Guatemala. Le siguen en cantidad los departamentos de Sacatepéquez e Izabal.",[890,933,935,941,946],{"align":934},"left",[878,936,937],{"v-slot:title":272},[896,938,940],{"id":939},"instrumentalización-del-delito-así-se-criminaliza-a-la-prensa","Instrumentalización del delito: así se criminaliza a la prensa",[878,942,943],{"v-slot:text":272},[14,944,945],{},"Entre los cargos más frecuentes presentados contra periodistas están la violencia psicológica contra la mujer y obstaculización de la justicia. Estas acusaciones permiten abrir procesos judiciales que afectan su trabajo y su vida cotidiana, aún sin necesidad de una condena.",[184,947],{"chart-type":948,"filename":949,"title":950,"transform":274,"footer":951,"description":952},"gradient-color-chart","/csv/03-delitos-que-se-instrumentalizan.csv","¿Qué delitos se instrumentalizan?","Cada caso corresponde a un periodistas criminalizado por un caso específico. Si un periodista fue acusado en dos casos diferenes, será contabilizado dos veces.","Se instrumentaliza con frecuencia el delito de violencia contra la mujer en su manifestación psicológica, al igual que la obstaculización de la justicia. La difamación es, también, un delito reiterado.",[890,954,955,961,966],{"align":934},[878,956,957],{"v-slot:title":272},[896,958,960],{"id":959},"el-exilio-como-última-defensa","El exilio como última defensa",[878,962,963],{"v-slot:text":272},[14,964,965],{},"Ante la creciente criminalización y amenazas, varios periodistas han optado por el exilio y el desplazamiento interno para proteger su integridad y continuar su labor desde la distancia. Esta salida forzada refleja la gravedad de la crisis de libertad de expresión en el país y el alto costo de informar.",[184,967],{"chart-type":583,"filename":968,"title":969,"transform":192,"barColor":970,"footer":971,"description":972},"/csv/04-exiliados.csv","¿Cuál ha sido la situación de exilio de los periodistas criminalizados?","mint-400","Si un periodista fue acusado en dos casos diferentes, será contabilizado dos veces.","La mayoría de personas se han quedado en el país, pero 16 periodistas se han exiliado. 11 de ellos continúan en el exterior.",[974,975,976,982],"title-section",{},[878,977,978],{"v-slot:title":272},[36,979,981],{"id":980},"denuncias-ante-el-ministerio-público-una-fiscalía-con-poco-avance","Denuncias ante el Ministerio Público: Una fiscalía con poco avance",[878,983,984],{"v-slot:text":272},[14,985,986],{},"Desde su creación en 2015, la Fiscalía de Delitos contra Periodistas ha recibido cientos de denuncias. Sin embargo, su capacidad de respuesta ha sido limitada. Esta sección recopila los casos registrados ante el Ministerio Público entre 2015 y 2024 y evidencia cómo la impunidad y la falta de resultados también alimentan el riesgo de informar en Guatemala.",[890,988,989,994,999],{"align":934},[878,990,991],{"v-slot:title":272},[896,992,585],{"id":993},"archivados-desestimados-ignorados-el-camino-de-los-casos-en-el-mp",[878,995,996],{"v-slot:text":272},[14,997,998],{},"Aunque los periodistas denuncian agresiones, intimidaciones y otras formas de violencia, el Ministerio Público opta mayoritariamente por cerrar los casos. Esta infografía muestra el destino de esas denuncias.",[184,1000],{"chart-type":583,"filename":584,"title":1001,"transform":192,"barColor":582,"footer":1002,"description":1003},"¿El MP ha resuelto los casos de periodistas agredidos?","Cada caso corresponde a un periodista agraviado.","El MP desestima o archiva la mitad de los casos donde periodistas fueron vulnerados, más de dos de cada diez están en investigación aún cuando el caso lleva años. Solo 4% de los casos llega a sentencia.",[890,1005,1006,1012,1017],{"align":892},[878,1007,1008],{"v-slot:title":272},[896,1009,1011],{"id":1010},"qué-denuncian-los-periodistas-un-recuento-de-los-delitos-más-frecuentes","¿Qué denuncian los periodistas? Un recuento de los delitos más frecuentes",[878,1013,1014],{"v-slot:text":272},[14,1015,1016],{},"El ejercicio periodístico continúa siendo una profesión de riesgo. Este gráfico resume los delitos más denunciados ante el MP, destacando los patrones más comunes.",[184,1018],{"chart-type":269,"filename":1019,"title":1020,"transform":274,"barColor":910,"footer":1021,"description":1022},"/csv/06-denuncias-por-periodistas.csv","Los 20 delitos más denunciados por los periodistas.","Datos del Ministerio Público. Algunos delitos fueron agrupados en categorías más generales.","Número de denuncias en la Fiscalía de Delitos contra Periodistas entre 2014 y 2025.",[890,1024,1025,1031,1036],{"align":892},[878,1026,1027],{"v-slot:title":272},[896,1028,1030],{"id":1029},"agredidas-por-informar-violentadas-por-ser-mujeres","Agredidas por informar, violentadas por ser mujeres",[878,1032,1033],{"v-slot:text":272},[14,1034,1035],{},"Ser periodista en Guatemala es una labor de riesgo. Para las mujeres, el desafío se duplica: además de las agresiones comunes a la profesión, enfrentan violencias marcadas por su género. Aquí se detallan los delitos contra ellas que han sido más reportados.",[184,1037],{"chart-type":269,"filename":357,"title":358,"transform":274,"barColor":268,"footer":359},[974,1039,1040,1046],{},[878,1041,1042],{"v-slot:title":272},[36,1043,1045],{"id":1044},"las-otras-armas-contra-la-prensa-amenazas-fuerza-bruta-y-coacción","Las otras armas contra la prensa: amenazas, fuerza bruta y coacción",[878,1047,1048],{"v-slot:text":272},[14,1049,1050],{},"Más allá de las salas judiciales, el periodismo en Guatemala se ejerce entre amenazas, agresiones físicas y digitales, hostigamiento verbal y abuso de autoridad. Este apartado sistematiza una década de violencia sostenida que rara vez llega a portada, pero que marca el día a día de quienes insisten en informar. Los datos revelan picos de agresiones en 2017 y 2021, con un 40% de los ataques ocurridos por vías digitales. Aunque la capital concentra la mayoría de casos, municipios como Mazatenango, El Estor, Puerto Barrios y Joyabaj también figuran entre los más peligrosos para ejercer el oficio. En el 36% de los ataques no se identifica agresor, pero en la mayoría de los casos sí se conoce un patrón: el Estado. Policías, fiscales, jueces y cuentas anónimas en redes son los principales responsables.",[890,1052,1053,1059,1064],{"align":892},[878,1054,1055],{"v-slot:title":272},[896,1056,1058],{"id":1057},"en-todos-los-frentes-así-agreden-a-la-prensa","En todos los frentes: así agreden a la prensa",[878,1060,1061],{"v-slot:text":272},[14,1062,1063],{},"La violencia contra periodistas se multiplica y se transforma. En el entorno digital aumentan los ataques, mientras en departamentos como Guatemala y Suchitepéquez persisten las agresiones cara a cara.",[184,1065],{"chart-type":269,"filename":1066,"title":1067,"transform":274,"barColor":1068,"footer":1069},"/csv/08-agresiones-por-fuente.csv","¿En dónde ocurren estas agresiones?","payne-gray-200","Si un periodista fue agredido más de una vez, se contará cada agresión.",[890,1071,1072,1077,1081],{"align":892},[878,1073,1074],{"v-slot:title":272},[896,1075,495],{"id":1076},"periodismo-en-riesgo-así-se-manifiestan-las-agresiones",[878,1078,1079],{"v-slot:text":272},[14,1080,496],{},[184,1082],{"chart-type":269,"filename":494,"title":1083,"transform":274,"barColor":422},"¿Qué agresiones se registraron?",[14,1085,1086],{},"::",[890,1088,1089,1095,1100],{"align":934},[878,1090,1091],{"v-slot:title":272},[896,1092,1094],{"id":1093},"la-impunidad-que-ampara-la-violencia-contra-periodistas","La impunidad que ampara la violencia contra periodistas",[878,1096,1097],{"v-slot:text":272},[14,1098,1099],{},"En la mayoría de casos, quienes agreden a periodistas permanecen en el anonimato. Entre los responsables identificados, figuran desde perfiles anónimos hasta agentes de la Policía Nacional Civil y otros actores estatales y particulares.",[184,1101],{"chart-type":583,"filename":1102,"title":1103,"transform":192,"barColor":582},"/csv/10-perpetradores.csv","¿Quiénes están detrás de las agresiones?",{"title":272,"searchDepth":300,"depth":300,"links":1105},[],"Página principal",{},"/pages/home",{"title":871,"description":1106},"home","pages/home","z_143Bn8abi4JP0aQr91O-fiiBeywGWNJZ8h_467qn8",1757349802648]